Es la pregunta que más veces nos hacen después del precio. Damos un calendario concreto en cada presupuesto, pero hay factores que conviene conocer de antemano porque afectan al plazo más que los metros cuadrados.
Lo que más alarga una obra
Los tiempos de suministro de materiales (sobre todo en pedidos a medida, como muebles de cocina o carpintería) suelen ser el factor que más desvía un calendario, más que la ejecución de la obra en sí. Por eso, en el presupuesto cerrado incluimos también los plazos de entrega de materiales clave, no solo los días de trabajo en obra.
El segundo factor habitual son los imprevistos al abrir paredes o suelos en vivienda antigua: instalaciones en mal estado que no eran visibles antes de empezar. Cuando aparecen, paramos esa partida, te lo explicamos con fotos y coste, y seguimos con el resto de la obra mientras decides.
Cómo lo gestionamos para que no se descontrole
Planificamos la obra por fases y pedimos los materiales con antelación suficiente para que su llegada no sea el cuello de botella. Y con el seguimiento semanal, si algo se desvía del calendario inicial, lo sabes esa misma semana, no al final de la obra.