Uno de los primeros mensajes que recibimos cuando alguien nos escribe es: ¿necesito permiso para esto? La respuesta corta es que depende de qué toques, no de los metros cuadrados de la obra.
Reformas que no suelen necesitar licencia
Cambiar acabados (suelos, alicatados, pintura), sustituir sanitarios o mobiliario de cocina sin mover instalaciones, o renovar electricidad y fontanería sin modificar el trazado general, normalmente entran dentro de lo que los ayuntamientos consideran obra menor. En estos casos suele bastar con un comunicado previo, un trámite mucho más ágil que una licencia.
Reformas que sí requieren licencia
Si tocas elementos estructurales, cambias la distribución de forma sustancial, abres o cierras huecos en fachada, o modificas el uso de un local, necesitas licencia de obra, y en algunos casos un proyecto técnico firmado por un arquitecto o arquitecto técnico.
En comunidades de vecinos, además, ciertas actuaciones (como cambiar la fachada o afectar a elementos comunes) pueden necesitar autorización de la comunidad antes incluso de pedir la licencia municipal.
Cómo lo gestionamos en Decoreformas
En la visita inicial revisamos qué tipo de intervención implica tu proyecto y te decimos, con claridad, si hace falta comunicado, licencia, o ninguno de los dos. Si hace falta tramitación, coordinamos la documentación técnica necesaria para que no tengas que perseguir papeles tú mismo.